El Pera un gran conductor

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    El Pera

    23 Dic 2007 

    La historia de 'El Pera',

    La vida de Juan Carlos Delgado, ‘El Pera’, que con nueve años lideraba una pandilla criminal que robaba coches y tiendas y con 11 años ya tenía 150 antecedentes policiales, ha sido llevada al cine por Miguel Albaladejo en la película ‘Volando voy’. Juan Carlos se reformó y ahora, con 36 años, es asesor de conducción de la Guardia Civil.

    Admin · 178 vistas · Escribir un comentario
    23 Dic 2007 

    Un test a el Pera

    Juan Carlos Delgado 'El Pera'



    1. ¿Qué se siente cuando ve recreadas en pantalla imágenes que usted vivió tan de cerca?. Un abrazo


    Emoción, responsabilidad y es una forma de pedir perdón a la sociedad y a mis padres por todo lo malo que hice.



    2. Buenos días. A pesar de la dureza, me encantó la vida que me contaron en Volando voy. Solo tengo una duda. Me resultó muy difícil de creer la relación entre la mujer y el niño. ¿Qué hay de verdad con respecto a su infancia?¿Hasta dónde llegó en la realidad? Un cálido saludo


    Todas las historias de la película son 100% reales, tan sólo el director inventó un 5% para enlazar unas historias con otras. En concreto en lo de Begoña cortamos demasiado.



    3. Hola, me figuro que estás agradecidísimo al tío Alberto y su Ciudad de los Muchachos, una persona y una institución que me parecen admirables. Sin embargo, me da miedo que iniciativas tan útiles como ésta dependan tan sólo de que un individuo particular le ponga ilusión y ganas, ¿no deberían los organismos públicos apoyar iniciativas similares en toda España, para que todo "Pera" pudiera tener su "tío Alberto"? Muchas gracias, tu ejemplo me parece muy bonito para los jóvenes.


    Estoy totalmente de acuerdo contigo pero si no existiesen malos, no generaría tanto negocio. Por lo tanto, a seguir por el mismo camino.



    4. ¿Qué cambios ha notado en la Ciudad de los Muchachos desde su época hasta ahora?¿Son muy diferentes los chavales de antes a los de ahora? Me encantó la película


    Al igual que se ha modernizado el mundo de la delincuencia, el de los niños díficiles también tristemente ha ido hacia el mal, pero hay que seguir teniendo esperanzas por la juventud, que es el futuro.



    5. ¿Por qué le llaman "El Pera"? Saludos desde Carabanchel.


    Ya lo sabéis casi todo el mundo, robé un Londen en el barrio de Salamanca a un niño pijo y me fuí a Getafe con él puesto. Como no era habitual ver a niños en mi barrio con ese tipo de prendas, nació el nombre de 'El Pera'. Además, como a la policía le gustaba lo de los alias ellos lo potenciaron para que fuese popularmente conocido como 'El Pera'.



    6. ¿Hay algo que eches de menos de tu infancia aunque haya sido tan dura?


    No viví una niñez normal, por lo tanto es lo único que añoro, el haber sido un niño normal.



    7. Hola Juan Carlos, ¿Qué coches de los que has conducido recuerdas con más cariño y por qué?


    De la época de niño rebelde, el R5 Copa y el 1430 Ful. De los de hoy, me gustan todos y ninguno. Pero si me das a elegir, me mola el Aston Martin DB9 y el McLaren F1. Todo un sueño.



    8. En la pelicula "Volando voy" se ve al personaje "El Pera" muy seguro y sin ningun tipo de miedo con todo lo que le va sucediendo a su alrededor, como por ejemplo cosas tan fuertes de ver para un niño, como la muerte del farmaceutico por un disparo, o la niña gitana que esta amarrada dentro de la casa abandona ¿Realmente Juan Carlos, usted fue asi, ante todas las situaciones que se le presento en la vida con aquella edad?.


    Fueron dos de los momentos más duros de mi infancia. Lo del farmaceutico no es 100% real, además el personaje que me acompañaba no era uno de mi panda, era un colega momentáneo. En cuanto a lo de la niña en la chabola, no era cosa mía. Era de uno de mis colegas que era un poco sádico. Ya no vive, tristemente.



    9. Qué lo impulsó a realizar un giro de 180 grados? Algún día no le puede volver a pasar lo mismo? con lo que volvería al punto de partida...


    Espero nunca tener la necesidad de volver al punto de partida porque sería un fracaso para mi y para mucha gente, me llevaría a ser otra vez 'El Pera' y no tener para comer. El giro fue impulsado por la Ciudad de los Muchachos, mi tabla de salvación y mi Dios en la tierra, el Tío Alberto, que además de salvarme a mi ha salvado a muchos niños.



    10. Que opina de la delincuencia actual??. Un saludo


    Al igual que se ha modernizado la sociedad, los delincuentes también. Tristemente hoy existe más violencia que antes, son más violentos, las técnicas son más novedosas y no se sabe si el que va con traje es un santo o un canalla. La policía está un poco despistada por tanto extranjero.



    11. Hola, yo soy de Getafe y nunca me ha gustado que relacionen mi ciudad con la delincuencia. ¿Crees que la sociedad Getafense ha cambiado en estos ultimos 20 Años?


    Getafe se ha modernizado. Tu ciudad y todas las ciudades del mundo tienen buenas y malas cosas. Getafe me mola, disfruto de ella y mis padres siguen viviendo allí. Aguantan un poquito, que no soy tan malo.



    12. Hola Juan Carlos. Por mucho que me intento poner en tu lugar me es imposible, pues yo con 11 años era todo lo contrario a ti; niño tímido, retraído y bastante ingenuo. ¿Influye mucho el contexto dónde te crías? Al parecer según la película no parecías venir de una familia tan desestructurada como las del "vaquilla" o el "jaro". ¿no?


    Mis padres son unos santos. Fueron víctimas mías. Siempre me apoyaron y lo único malo que hicieron ellos es traerme al mundo y tener que aguantarme.



    13. Buenas,Que sentía cuando robaba un coche?, nunca probo drogas en esa época?Gracias.Jordi.


    Cuando robaba un coche disfrutaba, me divertía y calmaba el mono que sigo sintiendo por la velocidad. Mi temprana edad, mi pronta incorporación a la Ciudad de los Muchachos y mi caparazón me salvaron de entrar en las drogas. Mis colegas tristemente pasaron de robar por placer a robar por las drogas, y en el camino desaparicieron unos cuantos.



    14. He leido que das clases de conduccion a miembros de la Casa Real. ¿Quien conduce mejor? ¿El Rey, el Principe, Letizia?


    Doy clases de conducción evasiva para ciertos agentes del Ministerio de Interior. Pero por lo que me preguntas, indudablemente Su Majestad, que es el gran aficionado de la familia al mundo del motor.



    15. usted, con nueve años, era el líder de una pandilla de gente bastante mayor que usted. Perdió la virginidad gracias a ello con alguna de las chicas "mayores" del grupo?


    De las que salen en la película no. Pero muy poco tiempo después, sí, con alguna colega del momento. Al igual que fui precoz en el mundo de la delincuencia, también en el mundo del sexo.



    16. Segun su propia experiencia la reinserción ha sido positiva, pero en el fondo estás de acuerdo con la Ley del Menor que protege a éstos a pesar de las barbaridades que puedan haber cometido?


    Hay que diferenciar el delincuente de barrio y el profesional, al igual que el que ha cometido un delito de sangre. La Ley del Menor tiene muchas lagunas y creo que no hay que generalizar, hay que personalizar para llegar al auténtico problema y poder solucionarlo.



    17. Hola Juan Carlos. ¿Tú crees que si todos los 'Peras' tuvieran la oportunidad de reconciliarse con la sociedad lo harían?


    Creo que todo ser humano merece una oportunidad. Indudablemente, al igual que 'El Pera' supo darle un giro de 180º otros niños como yo se merecen la misma oportunidad.



    18. Yo me inclino por hacer dos preguntas relacionadas con su pasión, los coches: ¿cuál es el mejor coche de calle que ha conducido? ¿Y cuál era, en sus tiempos mozos, el mejor coche para escapar de la policía? Muchas gracias.


    Empezaremos por la segunda. El mejor coche para escapar tiene que ser pequeño, potente y muy manejable, como lo eran el R5 Copa, el Ford Capri, el 1430 y el 128 Sport. De los de hoy, como periodista especializado del motor y piloto probador de todas las marcas, te diré que todos son buenos, pero ahora que no me escucha nadie me gustaría tener uno para cada momento: para el campo un Tuareg, para viajar con la familia una Space, para disfrutar de una buena compañía un Ferrari y para pelearme con un pura sangre un McLaren F1.



    19. ¿Que se te pasa por la cabeza cuando ves ahora a los niños de 9 años todo el día en casa, atontados con las consolas y la tele?


    Me produce sentimientos encontrados. Tristeza lo primero y lo segundo preocupación. Tienen tanto que no lo aprecian y motivarles es cada vez más díficil.



    20. juan carlos, yo soy de getafe y cuando empezaba el cole alla por comienzos de los ochenta..habia una banda de malotes entre los que estaba el chirla, y no se si posteriormente el marianito o algo asi...puedes contar algo?


    Ya sabes tú más que yo. Son amigos de mi infancia y como veo que los conoces ¿qué quieres que te diga?



    21. Saludos Juan Carlos y felicidades por la pelicula : le ha gustado a tu padre? y que es lo que te dijo Tío Alberto que te hizo dar un cambio ? Gracias


    A mis padres y hermanas les ha encantado, aunque no salen demasiado bien parados, aunque es la realidad. El Tío Alberto con su magia y su Ciudad de los Muchachos me transmitieron magia e hicieron que el niño rebelde pasara a ser normal y a día de hoy siga tirando del carro, ayudando a otros 'peritas' en la Ciudad de los Muchachos.



    22. ¿Que consejo le darias a los famosos para evadirse de las persecuciones de los "paparazzis"?


    Que no fuesen famosos, que fuesen anónimos. De tener que salvarse de los paparazzis, lo mejor es no salir de casa o de tener que hacerlo, coger un helicoptero.



    23. hola juan carlos, como seria hoy un "pera"?


    Depende de la intención. Un pera es un pijo superpijo y 'El Pera' sería un chorizo de guante blanco que pondría en jaque a todas las fuerzas del Estado.



    24. Buenos días. ¿A qué edad se sacó el carnet de conducir?¿Tuvo que dar muchas clases prácticas? Un abrazo


    El carné me lo saqué a los 21 años. Suspendí dos veces la parte teórica por no estudiarme el libro y la práctica le bastaron al examinador pocos minutos para saber que estaba ante un experto al volante. Logré un campeonato y un subcampeonato de España de la Copa Nacional Renault sin tener carné.



    25. Tienes hijos? Ves algún rasgo tuyo en ellos?


    No tengo hijos. Es un proyecto a medio plazo y espero hacerlo lo mejor posible.



    26. ¿En que cree "El Pera" hoy?. Saludos desde Almería


    Creo en la vida, en el futuro, en los proyectos, en los amigos. En definitiva, creo que tuve una segunda oportunidad y no la quiero desaprovechar.



    27. Hola tio. Mira, soy amigo de Agueda (la chica asesinada en Baiona-Pontevedra-) y se me han caído todas las ideas que tenía sobre la reinserción de la carcel, porque la rabia me da ganas de matarlo. De verdad que crees que la reinserción carcelaria puede ser util para asesinos y personajes de esta calaña? Muchas gracias por tu respuesta


    Con lo que me cuentas, me quedo sin palabras. Estoy contigo y hay que diferenciar un delicuente o un niño supertravieso de un asesino. Para los asesinos mano dura y a por ellos.



    28. ¿No se para a pensar en la gente a la que hizo daño de pequeño y que no tenia la culpa? Yo fui atracado hace unos años, y aun sufro secuelas fisicas y psicologicas


    Por eso, y tras haber superado a 'El Pera', me decidí a hacer 'Volando voy'. En cierta manera, es mi perdón a la sociedad. Espero que me entienda.



    29. En la pelicula se ve como pegas a Begoña, en verdad un mengajo, como tu eras, pudo pegar a una mujer???muxos de ls que estaban en la sala comentaron que hay el director se paso, porque un niño no podia ser capaz de hacer eso. Gracias y sigue asi.


    Los niños pueden hacer eso y más, tú lo sabes. Como también espero que entiendas que lo que sale en la película es 100% real, no me identifico con ello pero así sucedió. A dia de hoy, con las mujeres y especialmente con mi reina soy todo un galán.



    30. qué es lo que falla en el contacto con los menores para que pierdan su relación con el mundo del respeto...?


    La mala comunicación entre padres e hijos, la falta de confianza y la sociedad en la que estamos, que vamos de aquí para allá a 200 por hora.



    31. Hola pera actualmente hago carreras clandestinas, donde se muevo mucho dinero, pero yo lo hago por la velocidad y la conduccion....kiero dejarlo pero...no se como...aconsejame algo, porque yo se que tu has pasado por esto.


    El principio de lo que me dices no me gusta, el final es de esperanza. Si quieres disfrutar de la velocidad, sácate una licencia de piloto, corre un campeonato y si crees que eres tan bueno, intenta ganar a Alonso. Lo demás es muy peligroso y te puede llevar a la cárcel. A través de La Ciudad de los Muchachos me puedes localizar. Si necesitas ayuda, allí estoy.



    32. Hola, El Pera. Qué se siente al ser lo más popular que ha salido de Getafe? Un saludo y sigue con tu legado!!


    A día de hoy soy un ciudadano de a pie. Antes fui conocido como 'El Pera' y ahora con la película 'Volando voy' abro la puerta de mi casa para intentar aportar mi granito de arena a la sociedad.



    33. En la película hay una escena en que vas en bicicleta desde Getafe hasta el barrio de Salamanca en Madrid...y luego la vuelta, supongo,¿es eso cierto? ¿por qué no te dedicaste al ciclismo?jejeje


    Durante mi etapa de piloto era un buen deportista. Los años pesan y ahora no estoy en forma. A cada uno lo que le gusta, a mi los coches y a Indurain las bicicletas.



    34. Hola Pera, hay alguna "aventura" que hayas querido contar en la peli pero que por decisión del director no haya salido finalmente en la película?. Eres cojonudo, sigue así.


    Se han quedado muchas cosas en el tintero, algunas también me las he quedado para mi que no aportarían nada a la película pero sí al morbo, por lo que ahí están en el tintero. En el futuro ¿quién sabe? A lo mejor sale 'Volando vengo'.



    35. ¿Tuviste algún accidente en las persecuciones habituales con la Policía?


    Muchos. Cuando se corren riesgos, el precio son los accidentes. Sufrí unos cuantos, pero estoy aquí afortunadamente para seguir contándolo.



    36. Por sincerarnos un poco y no ser hipócritas,... ¿por qué un ladrón y delincuente como fué usted sale adelante y se codea con la alta alcurnia y yo, que me he escuernado estudiando, he sido honrado, educado, responsable y trabajador no tengo ni un puesto de trabajo ni puedo mantener a mi familia? Creo que muchos como nosotros estamos a punto de dar ese giro de 180 grados pero en dirección contraria. ¿Qué opina usted?


    Siento mucho que tu autoestima sea así. La vida a veces no es justa pero 'El Pera' no tiene la culpa. Sigue intentándolo y algún día te llegará lo que te mereces. Suerte.



    Despedida


    Gracias, muchas gracias por hacerme tantas preguntas, por interesaros por mi y por gustaros mi película, 'Volando voy'. Sólo intento contar una vivencia y ayudar a todo el que pueda. 'El Pera' afortunadamente hoy, gracias a la Ciudad de los Muchachos y al Tío Alberto, es Juan Carlos Delgado, un amigo de todos vosotros y sobre todo un ciudadano de a pie con sus virtudes y sus defectos. Millones de gracias por haber compartido este rato. La promo de la peli me persigue. Adiós.



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    23 Dic 2007 

    Yo fui El Pera

    Entre los 7 y los 11 años atracaba bancos y robó centenares de coches. Tras su reinserción, en los ochenta, ha conseguido vivir de sus pasiones: la velocidad y los automóviles. La película ‘Volando voy’ recupera ahora sus años salvajes.







    Entre los 7 y los 11 años atracaba bancos y robó centenares de coches. Tras su reinserción, en los ochenta, ha conseguido vivir de sus pasiones: la velocidad y los automóviles. La película ‘Volando voy’ recupera ahora sus años salvajes.















    Yo fui El Pera





    Yo fui El Pera






    “Albaladejo ha sido un gran notario de esa parte de mi vida”






    El Renault 5 Copa Turbo amarillo enfila la Castellana a más de 100 kilómetros por hora. A su espalda, varios Seat 131 Supermirafiori de la Policía Nacional zumban como un enjambre de avispas. El Pera adivina un atasco a la altura del café Gijón. Imposible echar a volar por encima de los edificios. ¿Dejarse atrapar? Ni en broma. El Pera piensa tan rápido como vive. Un volantazo, y el coche amarillo, robado poco antes, invade el bulevar peatonal que fractura en dos los ocho carriles de la Castellana. Pisa el acelerador a fondo y lo lanza durante un kilómetro entre madres con bebés, paseantes ociosos y conductores atascados. Mira atrás. No hay rastro de la policía.



    Corre el verano de 1979 y la vida se compone de episodios como éste para Juan Carlos Delgado (alias El Pera), líder de una banda de delincuentes que tiene en jaque a la policía del sur de Madrid. Roba coches por decenas y los exprime hasta el final. Da palos en joyerías y bancos. Cuenta millones de pesetas, que igual que entran, salen. Escapa una y otra vez de los reformatorios. Acaba de cumplir 10 años.



    Ha llovido mucho desde entonces. Hoy, Juan Carlos conoce el mundo desde habitaciones en hoteles de cinco estrellas gracias a su trabajo como probador de coches. Cena con su amigo Miguel Bosé, recibe llamadas en el móvil de Manuel Fraga o da clases de conducción evasiva para el Ministerio del Interior. Mucho más importante: puede recordar persecuciones como la de la Castellana.



    “Cada persona tiene una película que contar”, admite Juan Carlos, de 36 años, las manos hundidas en los bolsillos de un anorak que le cubre hasta los ojos. A diferencia de la de casi todo el mundo, la suya ya se ha rodado, y se proyecta en los cines con el título de Volando voy. Dirigida por Miguel Albaladejo, la cinta se centra en los años salvajes de Juan Carlos Delgado, cuya biografía se abandona al comienzo del segundo acto, cuando un inesperado giro, en forma de segunda oportunidad, le sacó de las calles. De la vida que, como él recuerda constantemente, llevó al resto de los que viajaban en el Renault 5 Copa Turbo amarillo a la muerte.



    La lluvia cae sobre la Ciudad Escuela de los Muchachos (Cemu) en una incómoda mañana de diciembre. Para acceder a este complejo educacional (50.000 metros cuadrados en el centro del nuevo Leganés), en el que conviven 110 muchachos internos con unos 400 alumnos externos, hay que dejar atrás una señal de aduana y un mural de estridente tono naíf en el que las gaviotas sobrevuelan un bosque lleno de juguetes. Es la misma puerta que Juan Carlos cruzó hace 25 años. La que su personaje observa, con el desdén de un chico de la calle que se las sabe todas, al principio de la película. Él llegó con la etiqueta de irrecuperable, rebotado de cuatro reformatorios, con un historial delictivo interminable y de la mano de unos padres desesperados. La Cemu, a medio camino entre un centro de menores y un colegio al uso, era su última opción.



    Al otro lado de la aduana esperaba Alberto Muñiz, fundador de la ciudad y querido por todos como Tío Alberto: arquitecto de profesión, escritor, pintor, educador, biólogo y médico frustrado. Hizo dinero proyectando edificios durante el boom inmobiliario del desarrollismo y lo invirtió en 1969 en esta parcela a las afueras de Leganés donde hacer realidad su proyecto personal: una ciudad en la que acoger a huérfanos, niños difíciles y delincuentes como El Pera. En el que los críos se gobernasen a sí mismos y las verjas no superasen en altura la de sus rodillas. “Juan Carlos es probablemente mi logro más espectacular”, admite Tío Alberto, alto, delgado, con un discurso culto, de otra época, sentado en su “estudio-isla”, la casa que se construyó como refugio en la Cemu. “A veces lo pienso. ¿Cuántas muertes habré evitado? Cientos, miles…”.



    Entre fotografías de niños que han pasado por la ciudad (unos 1.500 en total), libros de pedagogía, cuadros protagonizados por ángeles o bocetos de esculturas que esperan ser materializadas pasa la mayor parte del día, ahora que una junta directiva (de la que forma parte El Pera) se encarga de casi todas sus tareas de antaño. “Cuando llegó Juan Carlos”, recuerda, “traía una cartera escolar en la que había literalmente una telaraña. No es sólo que no supiese leer, que hubiese que partir de cero, es que estaba a menos de cero. Había vivido mucho, sí, pero por el mal camino. Había que desandarlo”.



    La senda de Juan Carlos era, más que un camino, una carretera que se conducía a toda velocidad. Nació como el primogénito de una familia de clase media-baja de Getafe; de padre albañil (Juan Francisco, interpretado por Fernando Tejero en la película) y madre ama de casa (Pepita, cuyo personaje hace Mariola Fuentes). Único varón entre cinco hermanas. “Mi primer delito debió de ser robarle el bocata a un compañero; de ahí, a birlar alguna cosa en un supermercado, y luego… [se detiene], bueno, el resto”. “Mi madre nos llevaba siempre al colegio, él esperaba a que se marchase y entonces se daba la vuelta y saltaba la verja para irse con sus amigos”, recuerda su hermana María José, un año y medio menor que Juan Carlos y, de siempre, la que más unida estuvo a él. En las calles de Getafe conoció a los que iban a ser sus compañeros de correrías delictivas. Alguien le enseñó a hacer un puente. Otro, a fabricar ganzúas a partir de una lata de sardinas. Abrían las puertas de cualquier tipo de coche.



    “La primera vez que conduje fue en un descampado de Getafe. Le di un par de vueltas al coche. Pronto quedó claro que tenía un don”. Gracias a esa habilidad fuera de lo común, Juan Carlos pasó de ser uno más a líder en una banda en la que algunos de sus miembros le llevaban 15 años. El mote le cayó más o menos en esa época, un día en el que robó un abrigo a un chico en el barrio de Salamanca. “Decían que con él parecía un niño pera”, recuerda. Comenzaron los robos en casas, en almacenes de supermercados, en bancos; los atracos en farmacias… Casi siempre con la complicidad de un alto cargo de la policía de Getafe, que un día los detenía y al otro les pasaba los detalles para el siguiente golpe. Los escenarios cambiaban, pero nunca el chaval bajito y poco desarrollado para su edad que urdía los planes y se ponía al volante. La policía del sur de Madrid le conocía como “el conductor fantasma”. Apenas llegaba a los pedales y sólo veía la carretera a través del hueco entre el volante y el salpicadero. “Cuando veían un coche que parecía no tener piloto sabían que El Pera iba en él. Se ataban los machos y se preparaban para la acción”, dice Juan Carlos, todavía con cierto orgullo. La acción podía consistir, por ejemplo, en una persecución a 100 kilómetros por hora por los callejones de Toledo o en salir ileso de un coche que recibió 129 impactos de bala en un polígono a las afueras de Madrid.



    “Mi padre salía de madrugada a trabajar de peón”, recuerda su hermana, “y al volver a casa tenía que ir prácticamente todas las tardes a recogerle a la comisaría”. “Por mucho bien que causes’, siempre me dicen mis padres, ‘nunca vas a hacernos recuperar de todo lo malo que nos hiciste”, confiesa Juan Carlos. La película refleja bien la desesperación de unos padres impotentes por un chaval determinado, al que los psicólogos tildaban de hiperactivo, con un imán para los problemas y que acababa cada dos por tres en reformatorios de los que siempre lograba escapar. Hasta que una asistente social habló a la madre de Juan Carlos de la Cemu y de la labor de Tío Alberto. ¿Un reformatorio sin vallas, en el que los chicos podían marcharse cuando quisieran? Tras cuatro años de infierno, cualquier posibilidad merecía ser probada.



    Las cualidades que Tío Alberto (Álex Casanovas en la película) fomentó para la transformación de El Pera fueron las mismas que, paradójicamente, habían impulsado su carrera criminal. Por un lado, su sed de adrenalina, que desde entonces Juan Carlos ha canalizado en la conducción de coches (como piloto de carreras, primero, y como probador de automóviles, después). Por otro, su capacidad de liderazgo. En el particular sistema de gobierno de la Ciudad de los Muchachos, el jefe de la policía y el alcalde son elegidos por los propios niños entre sus compañeros. Tío Alberto le involucró en la comunidad al proponerle como encargado del orden público (durante poco más de un año, que se recuerda como el de mayor cumplimiento de la ley) y como alcalde.



    La transformación no fue, con todo, inmediata. A veces, Juan Carlos volvía a ser El Pera. Escapaba, robaba un par de coches y era detenido. Pero cada vez que volvía a las andadas, la vieja vida le resultaba más extraña. “Lo que terminó de convencerle fue correr. Empezó con un kart hecho artesanalmente. Y el Tío Alberto le dejaba conducir su Renault 11 como premio. Era, como yo digo, el caramelo”, recuerda María José, que ingresó voluntariamente y vivió durante cuatro años en la Cemu para acompañar a su hermano.



    Un día, el premio de Tío Alberto consistió en llevarle al circuito del Jarama. Les esperaba Manuel Gómez Blanco, hoy periodista especializado en motor, y entonces (1987), manager de Luis Pérez Sala, un piloto a punto de dar el salto a la fórmula 1. “Nos montamos en el coche y empezó a correr. Cada vez más rápido y como un loco. Yo le grité que parase. Cuando al fin hizo caso me miró sin comprender nada. Le pedí que mirase por el retrovisor. ‘¿Te sigue la policía?’, le pregunté. Negó con la cabeza. ‘Pues no corras como si así fuese”, recuerda. Gómez Blanco, Pérez Sala y su compañero el piloto asturiano Luis Villamil le ayudaron a empezar. “Cuando le conocí”, dice Villamil, “pensé que quería subir los peldaños en la vida de tres en tres. Lo más difícil era enseñarle a ir despacio. Algo que, aunque no lo parezca, es fundamental en un buen piloto”.



    El Pera comenzó a correr en 1989 en el Campeonato de España de la Copa Renault Iniciación. En 1990 fue subcampeón; al año siguiente, lo ganó. “Toda la técnica de la que carecía la suplía con una sobredosis de valor que rayaba en lo temerario”, dice Villamil. En 1992 pasó a la fórmula Renault, con monoplazas, y dos años después colgó el casco. “Empecé demasiado tarde a correr. Corría para ganar. Cuando vi que no podía ser el mejor lo dejé. También fue una cuestión de dinero. A un cierto nivel necesitas una financiación con la que no contaba”, se lamenta Juan Carlos.



    Aquélla no fue su única decepción de la época. En el verano de 1990, la Cemu acabó en los periódicos envuelta en un turbio asunto de pederastia. Tío Alberto fue acusado de 10 delitos de corrupción de menores y se enfrentó a una petición de 60 años de prisión. La Audiencia Provincial le absolvió al no considerar probado ninguno de los cargos. “Lo recordaré toda mi vida”, admite El Pera. “Fue injusto y precipitado. No entendían que una persona hiciese una cosa desinteresada. La ciudad está recuperada. Al cien por cien”, añade tajante.



    Para entonces, ya había encontrado otra faceta en la que ocupar su personalidad hiperactiva. Antonio D. Olano, escritor y periodista, dirigía a principios de los noventa el gabinete de prensa del Atlético de Madrid. Un día, El Pera llegó a su despacho en busca de financiación para el Renault con el que competía. “Al final no le concedimos patrocinio, pero le ofrecí llevar la sección de motor de la revista del club”. Fue su primer trabajo como periodista. Desde entonces, Juan Carlos colabora continuadamente como especialista en motor (actualmente en una decena de medios, que incluyen Radio Nacional y el diario Marca). Esta actividad, así como su faceta de probador de coches –“las marcas me buscan para que saque la esencia de los nuevos modelos”, explica–, le han permitido mantener el contacto con el mundo del automovilismo, donde todos parecen tener una historia que contar sobre él. “Ejerce una enorme fascinación en la gente”, explica Miguel Albaladejo, “y acaba conociendo a todo el que se propone”. Una de las relaciones de amistad más difundidas es la que mantiene con Santiago López Valdivielso. Se conocieron cuando éste era director general de la Guardia Civil, en un premio de fórmula 1 celebrado en Jerez. Al poco, Juan Carlos tenía una nueva ocupación: monitor de conducción evasiva del Ministerio del Interior. Que el antiguo delincuente diese clases a sus perseguidores hizo gracia a la prensa, que publicó historias como una de septiembre de 2001, cuando López Valdivielso y Juan Carlos participaron juntos en las 24 Horas de Automovilismo de Barcelona.



    Por entonces, el director alicantino Miguel Albaladejo estaba inmerso en la promoción de su última película, Rencor, mientras trabajaba en el casting de la siguiente, Cachorro. Leyó la historia en los periódicos y reconoció un gran material. El sueño de un amante de las segundas oportunidades. “En la primera reunión estábamos el productor, Fernando Garcillán; Juan Carlos, Antonio D. Olano [ambos acababan de publicar Yo fui El Pera. De amo de la calle a rey de los circuitos] y yo. Hablaron de dinero estadounidense interesado en la historia. Me da que se estaban dando importancia”, cuenta Albaladejo entre risas.



    Desechada la primera idea –adaptar el libro–, comenzaron las entrevistas con los implicados y las reuniones con El Pera. “Al principio estaba a la defensiva. Luego empezamos a prescindir de la grabadora, a hablar tomando unas cañas”. Reunido todo el material centró su guión en los cuatro años de delincuencia (que comprimió en dos, por exigencias dramáticas) y en los primeros compases de la transformación.



    Las pruebas de selección para dar con Borja Navas, el chico que protagoniza el filme, duraron nueve meses. Javier Mori, director de reparto, recorrió los colegios del cinturón de Madrid. Borja esperaba en un aula de Alcorcón. “Buscaba un chico un punto chulito, que te pudieses creer al volante de un coche, que te sostiene una mirada de mala hostia. Borja lo tenía”, recuerda Mori.



    El Pera de verdad camina entre los edificios de aroma setentero de la Cemu. “Miguel ha sido un gran notario de esa parte de mi vida. Sin morbo ni crueldad, y con respeto”. Enseña la iglesia de la ciudad –que llaman “la catedral del niño”–, el Ayuntamiento, la avenida de Gloria Fuertes… Al entrar al comedor, los críos chillan su nombre. “¡Mira, mira! ¡Me estoy comiendo una pera!”, dice uno que parece más listo que el hambre. A sus 36 años, Juan Carlos aún vive aquí, en un apartamento de la Cemu. “He pasado temporadas fuera”, explica. “La última, por una relación que terminó hace poco. Los edificios de viviendas me deprimen. Aquí me siento bien y puedo devolver lo que hicieron por mí”. Por eso forma parte de la junta directiva y es jefe de prensa y responsable de recursos (un trabajo que consiste en obtener dinero, ordenadores o pantalones gratis para los habitantes de la Cemu). Lo último ha sido lograr que la recaudación del día del estreno de Volando voy se destine al centro. También quiere hacer un pase especial allí. Al fin y al cabo, ellos son los que mejor saben una historia que llevan contándose 25 años los unos a los otros.





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    23 Dic 2007 

    De niño perseguido por la justicia a modelo a seguir

    La biografía de Juan Carlos Delgado, más conocido como ‘El Pera’, no es como la de cualquier otra persona. A sus 33 años puede contar más aventuras que una persona de 80. Nació en Getafe y cuando era niño fue detenido en numerosas ocasiones. Cuando ya nadie confiaba en él y todos pensaban que moriría en una reyerta o en una persecución policial, le enviaron a la Ciudad Escuela de los Muchachos en Leganés. Allí se convirtió en una persona distinta, en un modelo para muchos

    CARMEN CARDOSO PARRA

    A los ocho años, Juan Carlos Delgado conducía coches. No karts, o modelos por el estilo, sino coches de verdad, a pesar de que no llegaba ni a los pedales. Y los utilizaba para robar y huir de la policía. Era el más pequeño de su banda, pero todos le reconocían como el jefe.

    Le llamaban El Pera y decían que era el amo de las calles de Getafe, donde se crió. Con 11 años, había sido detenido en 150 ocasiones: la mayoría de las veces por robos a mano armada, aunque también por dos intentos de homicidio. Un historial propio de un guión de cine. Pero él se defiende: “Yo nunca he sido un delincuente. Era un niño. Y un niño nunca es un delincuente”.

    Era un caso perdido o, al menos, eso creían todos. Sus padres no podían con él y había pasado ya por numerosos correccionales sin ningún resultado. Nadie daba nada por él, hasta que cierto día, tras una de sus muchas fechorías, un juez le envió a la Ciudad Escuela de los Muchachos (CEMU) de Leganés, en Madrid.

    Le llevaron en agosto de 1980. “Decidí quedarme para no causar más problemas. Sabía que me escaparía, más temprano que tarde, como y cuando me diera la gana”.

    Y allí, obró el milagro. Juan Carlos conoció a Alberto Muñiz, Tío Alberto, como le llaman todos. “Es mi padre, mi amigo, mi dios en la tierra, la persona que hizo que yo cambiara”, dice Juan Carlos. Él fue el padre y el fundador de la CEMU, hace más de treinta años.

    Así recuerda él su llegada en la biografía que se acaba de publicar sobre Delgado: “El Pera, nacido y bautizado Juan Carlos, nos llegó a los once años, con complexión de ocho, rostro de veinte y experiencia de cincuenta. Nos llegó pequeño, descuidado en el vestir, malhechor y... listo como el hambre”.

    Le dijeron que Juan Carlos era un chico irrecuperable, pero él no se dio por vencido. Se lo ganó a base de comprensión, cariño y tolerancia. “La nobleza de su alma, que descubrí enseguida, me obligó a prohijarle, a quererlo, y a ser con él, por él, implacable. Y un día, un ave Fénix más, resurgió de sus propias cenizas y remontó el vuelo...”.

    El Tío Alberto pronto se dio cuenta de que con una reeducación, El Pera podría salvarse. Había que cambiar su conducta entendiendo su forma de ser. Sentía mucha atracción por los deportes de velocidad y de riesgo, especialmente por el motociclismo y automovilismo. “Nací con esa pasión, siempre me han gustado mucho los coches y aprendí mucho en las persecuciones con la policía”, asegura. En la CEMU realizó actividades en los talleres mecánicos y participó en pruebas de motociclismo y karts.

    Juan Carlos sentía que la Ciudad Escuela era su hogar. Llegó incluso a ser alcalde en dos ocasiones. Allí también pudo realizar su sueño. Como su ilusión era correr en competiciones de coches, Alberto Muñiz le presentó a varios pilotos. Finalmente se inició en ese mundo y llegó a ser campeón de España.

    Su biografía, ya publicada, será llevada al cine

    “He vivido muy deprisa y he hecho practicamente lo que he querido en la vida. De niño perseguido por la Justicia y ejemplo negativo para la sociedad, he pasado a ser un modelo para muchos”, afirma Juan Carlos. Casi todas las metas que se había propuesto las ha conseguido.

    Hoy en día, Juan Carlos Delgado es piloto probador de coches, colabora en diversas publicaciones de motor, participa en programas de radio y de televisión especializados en automovilismo, es asesor personal del director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso, da clases de conducción evasiva a miembros de la Guardia Civil, pertenece a la Junta Directiva de la CEMU en la que colabora activamente...

    Su historia ha sido recogida en un libro, que ha escrito junto a Antonio D. Olano, y que fue presentado hace unas semanas: Yo fui ‘El Pera’. De amo de la calle a rey en los circuitos. Y pronto también tendrá una película, que va a empezar a rodar y cuyo director será Miguel Albadalejo.

    Además

    LIBRO. Yo fui ‘El Pera’. De amo de la calle a rey en los circuitos se ha publicado en la editorial temas de hoy. De la primera edición ya se han vendido más de 30.000 ejemplares.

    CIUDAD DE LOS MUCHACHOS. Está situado en la Avenida Doctor Fleming número 3, en la localidad madrileña de Leganés. Es como una ciudad en escala, en la que viven internos más de 100 niños. Ellos son los ciudadanos, junto con los externos que van a las clases de la escuela diariamente. Tiene dinero propio, Ayuntamiento, barrios... Juan Carlos llegó a ser alcalde en dos ocasiones. En sus estatutos está definida como “una escuela de democracia, de cultura y de convivencia que respeta, estimula y potencia las distintas personalidades infantiles, juveniles y adultas”.


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    23 Dic 2007 

    Con nueve años 'El Pera' robaba coches, hoy da clases de conducción evasiva a la Guardia Civil

    viernes, 13 de enero de 2006
    TESTIMONIO-ENTREVISTA ·JUAN CARLOS DELGADO, EX DELINCUENTE Y ASESOR DE LA GUARDIA CIVIL «Un niño nunca es un delincuente, lo dice la Justicia» - «Cuando encuentras apoyos, la vida te da otra oportunidad»,afirma Delgado que es el personaje central de la película 'Volando voy' recién estrenada
    El PeraAL VOLANTE. Juan Carlos Delgado, 'el Pera', presentó ayer [10/01/06] 'Volando voy'.
    Madrid 11 Ene.
    Juan Carlos Delgado (Madrid, 1969) fue el delincuente más precoz de la Transición. A los once años ya acumulaba 150 detenciones, decenas de robos a mano armada y dos intentos de homicidio. El sur de Madrid temblaba cuando veía volar un 1.430 sin conductor: era El Pera, que a duras penas llegaba a los pedales. Aquella épica del descampado acabó mal para otros héroes del extrarradio: El Vaquilla, El Torete Los coches y La Ciudad de los Muchachos, un centro para chavales conflictivos, salvaron al Pera. Campeón de automovilismo y periodista de motor, Delgado hoy da clases de conducción evasiva a la Guardia Civil y tutea al ministro de Interior. 'Volando voy' narra «el cambio espectacular de alguien que no tenía miedo a nada, ni siquiera a cambiar», según su director, Miguel Albaladejo.
    La película, que se estrena este viernes, esquiva la complacencia, «ese afán de superación, que tanto me molesta en el cine americano», matiza el realizador. Delgado tendría que estar «en Detroit, probando nuevos modelos», pero defiende un guión escrito a cuatro manos. A veces, habla de sí mismo en tercera persona. «No es un blandengue, sigue siendo El Pera», advierte Albaladejo.

    - ¿Cómo era Getafe en los 70?
    Una ciudad dormitorio pequeña, mal diseñada arquitectónicamente. Con mucho emigrante. Una mezcla explosiva.
    Se vivía en la calle.
    Yo hacía lo que me apetecía desde los seis años. Entonces empezó la aventura de El Pera. Sólo tengo el graduado escolar, pero saber interpretar la calle te da mucha cultura.
    De familia pobre pero honrada.
    El colmo de la mala suerte. Mi padre era albañil y mi madre ama de casa. Cinco niñas y yo, un niño inquieto, aunque ahora soy más hiperactivo todavía. Estaba cinco o seis días sin aparecer por casa.

    - ¿Sus padres han visto la película? Porque no salen muy bien parados

    - La palizas que salen son verdad, más me tenían que haber dado.

    - ¿Qué le descarrió?

    - «Mi hijo no es malo», decía mi madre cuando iba a recogerme a la comisaría. «Que son las juntas, los amigos». De eso nada: yo era el peor, el cabecilla con más responsabilidades.

    - Tampoco es muy complaciente la visión de la Policía: un comisario corrupto, torturas

    - Hoy no pasaría, pero en aquella época eran unos cabrones. Ellos eran los malos y nosotros, los buenos. Entonces te caían hostias por abrir la boca. Ahora los menores saben que no les pueden tocar y se enfrentan a ellos: «Ten cuidado, que me pego un cabezazo contra la columna y te busco la ruina».

    Sentimientos encontrados

    - Sea sincero, ¿hoy entra en un cuartelillo tranquilo?

    - Tengo sentimientos encontrados. Cuando me cabreo y veo injusticias me sale El Pera, cuando algún policía me para en carretera y quiere abusar del tricornio. Después pienso que soy amigo del ministro del Interior

    - Le sale el 'no sabe quién soy yo'

    - Suelo ser bastante prudente. No se puede abusar de esas armas. Eso es que no respetas a tus amigos.

    - ¿Qué ha sido de sus colegas?

    - No queda ninguno. Los primeros espadas han ido falleciendo por tiros, persecuciones, ajustes de cuentas, sobredosis, sida A mí la droga no me llamaba la atención, aunque picoteé. Ellos me estarán viendo desde arriba y dirán: 'Mira El Pera a dónde ha llegado'. España era nuestra, cogíamos lo que queríamos.

    - Era un líder nato, el más pequeño y el que tenía más cabeza.

    - Cada día mío era como un mes de un niño normal. Quizá fue eso lo que me hizo ser el líder del grupo, tomar decisiones que se respetaban. Pude ser un cabrón, pero no un delincuente, porque un niño nunca lo es, lo dice la Justicia y el Defensor del Menor. Es muy fácil hacer titulares y ser peliculero.

    - La educación le salvó.

    - Cuando entré en La Ciudad de los Muchachos no sabía ni leer ni escribir. Sigo aprendiendo, me arrepiento de no haber aprendido más. Soy periodista, y hay otros que saben escribir muy bien, pero no prueban los coches como yo. Eso sí, si ellos tardan una hora en escribir un artículo, a mí me cuesta dos.

    - De chaval veía 'Perros callejeros' y aquellas película de quinquis. Y acaba protagonizando una.

    - Sí, pero los protagonistas eran ídolos con pies de barro. No es mi caso. Si 'Volando voy' tiene un mensaje es que, si encuentras apoyos, la vida te da otra oportunidad.

    - Sigue viviendo en La Ciudad de los Muchachos.

    - Es mi mundo, mi hogar. Llevamos 36 años funcionando. Hay 120 niños internos y 600 que vienen a diario a través de jueces y asistentes sociales. Son como era El Pera.
    diariosur.es
    El PeraEl Pera en 'Volando voy', película de recién estreno



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    23 Dic 2007 

    Tras los pasos de 'El Pera'

    Los amigos de Juan Carlos Delgado, El Pera, un célebre delincuente infantil que a los doce años ya tenía encima un centenar de detenciones, se le fueron muriendo por el camino.

    Cayeron bajo las balas de los ajustes de cuentas.

    "El único que se salvó fui yo", recordaba ayer El Pera de camino a La Jungla, cerca de Vicálvaro, el poblado chabolista en el que viven Johnny, Antonio y Samurái, los chavales a los que la Policía sorprendió el domingo a bordo de un coche BMW robado. 20minutos.es lo acompañó.

    "¡Sí, sí, yo me voy con El Pera!", decía exaltado Johnny, de doce años, cuando Juan Carlos le preguntó si quería visitar la Ciudad de los Muchachos de Leganés, el mismo centro en el que desapareció para siempre El Pera y renació Juan Carlos, que ahora se dedica al periodismo deportivo, que es asesor de coches de la Guardia Civil y que ayuda a pequeños como ellos.

    Se paga "caro"

    "Yo ahora soy amigo de esos que me perseguían y que yo no quería", le cuenta Juan Carlos a Johnny y a su hermano Antonio, que lo escuchan embelesados.

    Y prosigue: "Este camino se paga muy caro". Su rostro se pone serio. La mirada se endurece y los niños apenas pestañean.

    Este camino se paga muy caro: o se acaba en la cárcel o en el cementerio


    "O se acaba en la cárcel o en el cementerio", sentencia El Pera.

    Los muchachos asienten, acuerdan ir hoy al centro, pero sólo con la condición de que no se quedarán allí.

    Antonio, que dice tener 13 años, frente a los 15 que le atribuye su madre, y que ya prestó declaración policial, asegura que nadie le enseñó a conducir.

    "Yo metí primera, pisé el embrague y ya está", cuenta.

    Lo suyo, dice, fue una aventura: "Yo sólo quería volver a mi casa porque veníamos andando desde muy lejos y vimos el coche".

    1.800 menores chabolistas

    El Instituto de Realojamiento e Integración Social (IRIS), un organismo dependiente de la Comunidad de Madrid, atiende a 4.000 niños de 0 a 16 años procedentes de núcleos chabolistas o los denominados barrios de tipología especial, como es el caso de La Jungla.

    Unos 1.800 de esos chavales, explica el IRIS, malviven todavía en chabolas de la región, mientras que 2.200 ya han sido realojados en pisos de altura.

    El IRIS asegura que los niños que atiende están escolarizados y matriculados en 473 centros escolares de la región.

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    23 Dic 2007 

    El Pera hablando con unos periodista

    El Pera
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    23 Dic 2007 

    JUAN CARLOS DELGADO 'EL PERA'

    13 de julio de 2006
    Piloto de rallyes y Director de Comunicación de La Ciudad de los Muchachos


    Las Frases.................

    - "Antes, bastaba con que llevaras greñas para que todo el mundo supiera que eras un quinqui, hoy los quinquis también viven en La Moraleja".


    El programa de entrevistas de actualidad EL CÍRCULO A PRIMERA HORA que, de lunes a viernes emite TELEMADRID a las 9:00 horas, recibió hoy 11 de julio la visita de Juan Carlos Delgado, El Pera, Piloto de rallyes y Director de Comunicación de La Ciudad de los Muchachos.

    Fue el delincuente juvenil más conocido de los años 70. Con 6 años robaba coches y a los 11, atesoraba más de 150 denuncias. Tras su paso por La ciudad de los Muchachos, Juan Carlos Delgado, El Pera, consiguió reasentarse en la sociedad, se convirtió en piloto de rallyes, en periodista deportivo, en instructor de la Policía y la Guardia Civil en conducción de evasión y en Director de Comunicación de La ciudad de los muchachos. "He vivido muy deprisa. He ido siempre con la quinta a fondo", señala Delgado de quien se ha publicado un libro y se ha rodado una película que está en promoción por Europa "Volando voy".

    "Me apasionaban demasiado los coches. Veía injusto que mi padre no pudiera comprarme una bici y tuviera que conformarme con un coche de juguete cuando, a lo mejor, al vecino de enfrente le sobraban. Y luego estaba el entorno, la calle e indudablemente, a mis padres les quedé grande. Era muy inquieto y empecé cogiendo un boli en una tienda y terminé atracando bancos", explica El Pera quien, con su historia, ha intentado lanzar un mensaje "que un niño malo puede llegar a ser un adulto normal. Un menor se merece una oportunidad porque se puede salir del pozo".

    Según cuenta, el camino de El Pera no fue tampoco un camino de rosas. Se tuvo que cruzar Tío Alberto, promotor de La Ciudad de los Muchachos para que Juan Carlos Delgado se diera cuenta de que la delincuencia no era el camino. "Ahora me vienen a ver chicos y me preguntan qué tienen que hacer para lograr lo que yo. Yo les digo que tienen que poner de su parte, y mucho, y que quizás nunca rueden una película sobre ellos, pero que merece la pena. En la delincuencia solo hay dos caminos: o la cárcel o el cementerio", explicó el piloto de rallyes quien contó que de su pandilla de amigos han muerto casi todos a causa de las drogas y los ajustes de cuentas. "Yo tuve suerte".

    Hoy por su condición de piloto y periodista especializado en motor pasan los últimos modelos y prototipos automovilísticos pero sigue manteniendo una gran relación con los jóvenes exdelincuentes asistiendo a cursos, centros y jornadas de puertas abiertas, aparte de su labor en la obra de Tío Alberto. De ahí que se haya dado cuenta de que las cosas han cambiado bastante. "Antes, éramos niños de clase media baja, del sur de Madrid. Hoy, en la ciudad de los Muchachos tenemos a niños de todo el mundo. Además, La delincuencia ha cambiado. Nada tienen que ver hoy un chorizo de los años 70 con uno de ahora. El de ahora es mucho más profesional y más violento. Yo, jamás tuve nada que ver con un delito de sangre. Hoy cada vez son más los niños implicados en estos asuntos tan chungos", señaló El Pera quien también se refirió a las bandas latinas y afirmó que "dan miedo. Nosotros éramos chicos de barrio, muy localizados y, por nuestra pinta, ya se sabía que éramos niñso malos. Ahora, además de las bandas latinas, tenemos a niños bien, con familias acomodadas que se ponen las botas y les da por atacar a la gente o cometer actos vandálicos. Ya no se sabe quién es el malo si el del vaquero o el del traje. Antes, bastaba con que llevaras greñas para que todo el mundo supiera que eras un quinqui, hoy los quinquis también viven en La Moraleja", señaló Delgado no sin antes comentar que el nuevo carnet por puntos "tiene lagunas y no va a aportar tanto como cree el director General de Tráfico. Ya le he dicho, el problema no es la velocidad sino la seguridad del conductor".

    La entrevista a JUAN CARLOS DELGADO en EL CÍRCULO A PRIMERA HORA, programa presentado por Ely Del Valle, ha contado con la participación de ESTHER ESTEBAN (EL MUNDO) y JOSÉ ANTONIO ÁLVAREZ GUNDÍN (LA RAZÓN)


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    23 Dic 2007 

    “El Pera” y Mustang

    Enlace permanente Calzado, Complementos

    La conocida firma de zapatos Mustang presentó hace unas semanas en Sipiel su nueva colección de zapatos y productos deportivos inspirada en torno a la figura de “El Pera”, uno de los personajes más interesantes surgidos en el mundo de las cuatro ruedas.

    el_pera_mustang


    Gracias al reciclaje de materiales como el caucho del neumático para elaborar las suelas del calzado, el resultado ha sido un producto diferente y muy resistente que evoca la competitividad y la velocidad de las carreras. Otra de las características de este proyecto es la función social del mismo, ya que una parte de los beneficios se destinan al proyecto CEMU, que lleva más de veinte años rescatando muchachos de la marginalidad.

    mustang_elpera

    La presentación fue un rotundo éxito y los productos se pondrán a la venta a partir de Diciembre.

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    23 Dic 2007 

    VOLANDO VOY

     

    Novedades
    [foto de la noticia]

    Martes, 10 de enero de 2006


    El propio Juan Carlos Delgado 'El Pera', quien ha colaborado en el guión de la película, admitió que se "emocionó" al ver el film ya que era como "un sueño" y una muestra del "buen trabajo" hecho por el Tío Alberto y la Ciudad Escuela de los Muchachos.

    EFE

     
    BARCELONA.-Miguel Albaladejo recrea en "Volando voy", la vida de Juan Carlos Delgado, "el Pera", un joven delincuente que robaba coches con sólo 9 años y que logró reconducir su vida.

    En la presentación de la película hoy en Barcelona, Albaladejo ha comentado que tuvo conocimiento de la historia de Juan Carlos Delgado en el año 2000, cuando salieron algunos artículos en prensa, y "pensé que su vida tenía mucho gancho". Poco después, en el verano de 2002, se entrevistó con el propio Delgado, al que sometió a "un interrogatorio en tercer grado", unas entrevistas que permitieron al director "conocerle mejor que a algunos de mis mejores amigos".

    [foto de la noticia]
    La película, en una sucesión vertiginosa de robos de coches y atracos, sigue la vida de "el Pera" durante cinco años, desde el período en que lidera una banda de jóvenes delincuentes que tuvieron en jaque a la policía y la Guardia Civil de la época, hasta el momento en que supo aprovechar la oportunidad que le brindaba el Tío Alberto (Alex Casanovas) desde su Ciudad Escuela de los Muchachos de Leganés.

    La llamada de Albaladejo permitió a los dos actores que interpretan a los padres del joven delincuente (Fernando Tejero y Mariola Fuentes) salirse del cliché de "cómicos" en el que se han movido en sus últimos trabajos. El realizador no ha ocultado estar encantado con el trabajo de los actores -"es un lujo tener a Fernando haciendo de ese padre desesperado que en un momento llega a decir que sólo descansará el día en que la policía le traiga muerto a su hijo"-, o el propio niño actor, Borja Navas, seleccionado, como el resto de la banda, en un recorrido de nueve meses por los colegios del Madrid obrero y después de ver a más de 4.000 niños.

    De Borja Navas, Albaladejo destaca "su mirada, su actitud especial y la forma de enfrentarse a un diálogo con los adultos". Para Fernando Tejero, más conocido por el registro de comedia del portero de la serie televisiva "Aquí no hay quien viva", "conocer de primera mano la vida del padre a través del personaje real era un referente que te ayuda, pero al mismo tiempo te producía un respeto". En parecidos términos se ha expresado la actriz Mariola Fuentes ("El cielo abierto", "Hable con ella"), para quien "no es fácil interpretar a un personaje real y para el cual, por lo tanto, no partes de cero".

    Una historia real

    [foto de la noticia]
    En opinión del director, su película "se aleja de los filmes almibarados de jóvenes delincuentes del cine americano, que son difíciles de creer, puesto que la historia de Juan Carlos Delgado, aunque difícil de creer, es real". También ha tenido palabras de admiración hacia el trabajo de Alex Casanovas en el papel del fundador de la Escuela de los Muchachos, "con una caracterización que superó incluso la aprobación de la mujer del Tío Alberto" y que permitió "recuperar a un actor desaprovechado en Madrid".

    Casanovas, que esta semana estrena en Barcelona una versión teatral de la película de Woody Allen "Misterioso asesinato en Manhattan", ha confesado que "nunca nos planteamos hacer un retrato perfecto del Tío Alberto, pero conforme avanzaba el rodaje vimos que se iba pareciendo mucho a cómo era". "Volando voy" es, además, en palabras de Albaladejo, "un canto a la posibilidad de los cambios, a que un chaval tenga una segunda, una tercera, una cuarta oportunidad, y cuantas hagan falta".

    Albaladejo se muestra de acuerdo en que "Volando voy" es "un filme ejemplarizante", habida cuenta de que aquel joven delincuente de nueve años logró canalizar su carácter hiperactivo hacia el mundo del automovilismo, y es hoy periodista de motor, probador oficial de nuevos modelos de coches y monitor de conducción de riesgo de la Guardia Civil.


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    El pera un buen conducto pero digan lo que digan el mejor el Vaquilla El Pera es todo mentira, ya que si fue tan buen delincuente ¿como le dejan dar clase En la Guardia civil?, ni al Vaquilla ni a aningun delincuente de los buenos Quinquis de los 80 no les hubieran dejado